Cómo ser el primero en Google en 5 pasos

Publicada en Marketing Online.

La pregunta que todo el mundo se hace al empezar con su web es cómo conseguir salir en la primera página de resultados de Google. O, mejor aún, cómo ser el primer resultado. Y es una pregunta de lo más lógica: hoy en día la web es tan grande que ya no basta con simplemente tener tu página colgada; o te las ingenias para mejorar el posicionamiento en buscadores de tu web y que la gente la encuentre o mejor olvida el tema y no pierdas ni un minuto más.

Imagino que si estás hoy aquí es porque quieres saber la receta para ser el primer resultado en Google… y estás de suerte, porque eso es precisamente lo que voy a compartir contigo. Ahora bien, ten en cuenta que esta no es una receta mágica que te concederá todos tus deseos sin esfuerzo; deberás trabajar duro y atacar muchos frentes para conseguir esa primera posición. Pero antes de ver esa receta, es importante que dediquemos un par de minutos a entender bien el trabajo de los buscadores…

Qué es un buscador y cómo funciona

Siempre que he buscado información sobre Google, el SEO y los buscadores en general me he encontrado con información complicada y confusa: que si nadie sabe cómo funciona el algoritmo de Google, que si hoy estamos arriba y mañana hemos bajado, que si me he currado las keywords y no me sirve para nada… Mira, si te soy sincero, a mí todo este aura misteriosa me parece una chorrada pensada para convencerte de la necesidad de tener a un experto en SEO en tu equipo y que sueltes la pasta. Al final un buscador sirve para lo que sirve y, si entiendes eso, vas a alcanzar las primeras posiciones de Google (o, como mínimo, la primera página). Así que, venga, empecemos por lo más sencillo: ¿qué es y para qué sirve un buscador? 🤔

Chicken looking
No tengas miedo a los buscadores; su funcionamiento es, en esencia, más mundano y sencillo de lo que crees. Fuente: Giphy.

Básicamente un buscador es un sistema que indexa todo el contenido que hay disponible en la web con el objetivo de poder encontrar las mejores páginas que hablan sobre el tema que está buscando un usuario. Fácil y sencillo, ¿no? Fíjate bien en esa definición porque te da todas las claves:

  1. Los buscadores indexan el contenido que hay en la web. El motivo es sencillo: si queremos lanzar búsquedas y que estas sean rápidas, necesitamos tener la información bien ordenada y accesible. El hecho de que la información se indexe es importante porque quiere decir que un buscador no siempre dispone de la ultimísima versión de la web; los cambios que hagamos en nuestra web pueden tardar un cierto tiempo en verse reflejados en los buscadores.
  2. El contenido es el segundo concepto importante aquí. Al final la web no es más que una colección de millones de páginas con información. Como propietario de una web, tu prioridad tiene que ser conseguir hacer llegar ese contenido a tus usuarios, pero lo primero será crear ese contenido y hacerlo de tal forma que sea útil, relevante y de calidad.
  3. Los usuarios realizan búsquedas. Cuando un usuario necesita cierta información y no sabe dónde puede encontrarla, lo que hace es preguntarle a un buscador. Qué sorpresa, ¿eh? 😎
  4. El buscador tiene como objetivo encontrar las mejores páginas. Este es quid de la cuestión: encontrar el mejor contenido, más útil, aquel que el usuario está buscando y necesita… y ese es el cometido final de un buscador.

Como ves, pues, el trabajo de un buscador es convertir la búsqueda de un usuario en un conjunto de resultados relevantes y de calidad. Así que, una vez tenemos claro esto, planteémonos la siguiente pregunta: si tuviéramos que crear un buscador tú y yo ahora mismo, ¿cómo lo haríamos? ¿Qué criterios tendríamos en cuenta para determinar qué resultados son los que está buscando el usuario? ¿Cómo priorizaríamos esos resultados? Pues, sinceramente, esta pregunta la podemos responder por sentido común.

Lo primero que tenemos que hacer es encontrar los resultados más relevantes de entre los millones de páginas que tenemos indexadas. Los resultados relevantes de cualquier búsqueda son, obviamente, aquellos que tratan sobre el tema que nos están preguntando. Implementar esto no es para nada trivial, pero a nivel abstracto es fácil de imaginar. Por ejemplo, si busco sobre «WordPress«, las páginas que contengan la palabra clave «WordPress» probablemente sean relevantes. A lo mejor también las que hablen sobre CMS en general…

Muchísimas estrategias de SEO y posicionamiento consisten en intentar entender los criterios por los que Google y los demás buscadores consideran una página relevante, para así explotarlos, engañar al sistema y salir en los primeros resultados. En el pasado, por ejemplo, los webmasters llenaban sus entradas con montones de palabras clave para hacerle creer a Google que su web era muy relevante para muchas cosas… pero eso es una triquiñuela de mierda que sí, engañaba a Google, pero de nada servía al usuario final y que lo único que hacía era empeorar la web (y que, por cierto, hace años que no cuela).

Pues bien, supongamos que ya hemos encontrado las páginas más relevantes que hablan sobre un tema en concreto. Da igual cómo lo hayamos hecho exactamente: las tenemos. Ahora, de entre los millones de resultados que hemos encontrado, ¿cómo los ordenamos? ¿Cuáles son los que tienen que ir en primera posición y cuáles en última?

El primer criterio podría ser la calidad de la entrada. Cuanto mejor y más completa sea un resultado, más arriba aparecerá. ¿Cómo medimos esa calidad? La longitud de la entrada puede ser un criterio: entradas más completas parecen mejores. Otro criterio puede ser el número de veces que es enlazada en otras webs: cuantas más páginas referencien mi página, más probable es que esa página sea de mayor calidad (esto es lo que hace el famoso PageRank de Google). También podríamos tener en cuenta las veces que un contenido se comparte en redes sociales. Incluso podríamos tener en cuenta la experiencia del autor en el tema: si es un autor cuyas entradas hablan de esa temática y suelen ser compartidas, podemos asumir que es un experto y que su palabra sienta cátedra…

¿Ves por dónde voy, no? Al final, un buscador determina la calidad de una entrada usando la información de la que dispone y lo hace siguiendo los mismos criterios que tú o yo podríamos seguir si nos pidieran realizar esta tarea. Pero incluso después de este análisis, para priorizar los resultados pueden existir centenares de páginas que más o menos empaten en cuanto a puntuación. ¿Podemos encontrar otros criterios para priorizar aún más? 🤔 ¡Por supuesto! 😎

Piensa en ello un par de segundos… Dadas dos páginas igualmente «buenas» en cuanto a contenido y relevancia, ¿cuál muestras primero? Pues podrías tener en cuenta la velocidad de carga de la página (a los usuarios no les gusta esperar), su nivel de optimización para plataformas móviles, la fecha de publicación de esta (la gente suele preferir resultados más recientes), el nivel de accesibilidad de la web, etc.

La receta para alcanzar la primera posición en Google

Ahora que ya entiendes perfectamente cómo funciona un buscador, podemos explotar este conocimiento. Veamos los 5 pasos que debes seguir para hacerte con esa preciada primera posición.

#1. Cúrrate el contenido de tu web, porque el contenido es y debe ser el rey

Quiero pensar que este punto ya ha quedado claro a lo largo de los párrafos anteriores, pero por si acaso: el contenido es el santo grial de los buscadores. Esto es lo primero que te tienes que currar si quieres conseguir estar en la primera página.

El problema que creo que muchos propietarios de web tenemos es que parece que escribamos para Google y no para nuestros usuarios finales. Y esto es una cagada. Google hoy decide qué resultados mostrar de una forma y mañana de la otra. Si intentas hacer ingeniería inversa y explotar eso, a la larga puedes salir perjudicado. Los cambios que implementan en su algoritmo están siempre orientados a ofrecer mejores resultados; si te propones tú también ese objetivo, acabarás saliendo beneficiado.

Checking golden retriever by AFV Pets
No pierdas el tiempo intentando entender las entrañas de Google… Foto de afvpets vía Giphy.

En este blog hemos hablado muchísimo de la importancia de los contenidos y, en concreto, de cómo un buen calendario editorial te ayudará a tener contenido fresco en el blog, de calidad y de forma constante. La práctica hace al maestro, así que escribe con asiduidad y esfuérzate por mejorar. Esto es como el gimnasio: no basta con pagar 20€ al mes para estar en forma; también hay que ir unos cuantos días a la semana y currar.

Contenido de calidad, entradas con una buena extensión (tal y como recomienda Neil Patel en su blog), enlazar a otros autores y conseguir ser enlazado… todos estos factores afectarán tu ránking final, así que dedícale tiempo. No me vale con que escribas entradas de 2 párrafos que sólo te cuestan 3 minutos: si vas a ganarte la vida con tu web, ¡échale horas, hombre!

Calendario editorial drag-and-drop de Nelio Content.
Calendario editorial drag-and-drop de Nelio Content.

Por otro lado, no olvides definir claramente cuál va a ser la temática de tu blog. Recuerda que tu objetivo tiene que ser establecerte como un experto en un área en concreto, así que los contenidos de tu web deberían dar vueltas alrededor de esta. Evita ser un aprendiz de todo y maestro de nada: queremos que nuestros usuarios y Google sepan que nosotros somos la referencia a consultar dado un cierto tema.

#2. Echa una mano a los buscadores

Escribir contenido debe ser tu prioridad, pero echar una mano a los buscadores realizando algunas tareas de SEO no está nunca de más. La idea es que un buen contenido acabará posicionando correctamente en los buscadores, porque si contiene la información que los usuarios buscan y es la mejor respuesta posible, al propio buscador le interesa que tu página esté entre sus resultados. Ahora bien, ya hemos visto que indexar y clasificar Internet no es sencillo, por más que la lógica que hay detrás sea muy básica. Así  que todo el trabajo que podamos hacer para simplificarle la vida a Google será bienvenido:

  1. Instala un plugin como Yoast SEO y cúrrate el SEO de todas las páginas que escribas. Pon un meta título y una meta descripción optimizadas para el buscador. Decide cuál será la palabra clave principal de tu entrada y haz que el contenido gire alrededor ella (por ejemplo, en esta entrada la palabra podría ser «primer resultado»).
  2. Implementa la Indexación Semántica Latente. O, dicho en cristiano paladino, no te obsesiones con la palabra clave que hayas seleccionado. Tal y como cuenta Neil Patel en su blog, la LSI consiste básicamente en usar los conceptos relacionados para ayudar a Google a entender de qué estamos hablando realmente. Por ejemplo, si hablamos de Redes Sociales, Google esperará ver las palabras Twitter o Facebook en algún momento de tu contenido.
  3. Instala un plugin como WordLift y cúrrate una ontología de conceptos. Si el objetivo de Google es indexar la información, ayudémosle a determinar de qué van nuestros contenidos marcando los conceptos que se tratan en ellos.
  4. Enlaza tu propio contenido y el de otras webs. Ayuda a Google a encontrar contenido relacionado con tu entrada en tu propio blog y en otros blogs. Estos enlaces dan más contexto al buscador y le permiten determinar mejor su calidad. Además, los enlaces a la propia web promueven que tus visitantes sigan navegando por ella… así que ya sabes 😉

#3. Optimiza tu web, pues es el envoltorio de tus contenidos

En esta vida, tan importante es ser como parecer, y tu web no es una excepción. Una vez te has currado el contenido y le has puesto todas las facilidades habidas y por haber a Google para que sepa lo que molas, hay que asegurarse de que tenemos la web bien engrasada y funcionando a pleno rendimiento.

Aunque ya lo he comentado antes, deberías asegurarte de que tu web:

  1. Carga rápidamente
  2. Está optimizada para dispositivos móviles
  3. Las imágenes tienen tamaños razonables y están correctamente comprimidas
  4. No hay demasiados scripts ralentizando su funcionamiento
  5. Es una web accesible a todos los usuarios
  6. etc

Si no sabes por dónde empezar, la propia gente de Google ofrece una herramienta, PageSpeed Insights, para analizar qué tan bien está tu web. Úsala para ver cómo vas e intenta conseguir una puntuación que, como mínimo, te deje en «verde». Ya te adelanto ahora que no siempre es posible dejar a Google contento (porque a veces tiene quejas un tanto quisquillosas), pero hay que intentarlo.

#4. Pon el turbo y tira de SEM

Todo lo que te he dicho hasta ahora es para potenciar tu posicionamiento orgánico. Es decir, que Google te ponga en su primera página gracias a la calidad y relevancia de tus contenidos. El problema de los primeros 3 pasos es que llevan tiempo: es difícil crear buenos contenidos y hacerse con la reputación necesaria para que Google te valore como un campeón.

Mientras esperas a que tu estrategia SEO haga efecto, puedes plantearte complementarla con una estrategia SEM, o Search Engine Marketing. Es decir, que sueltes pasta y pongas anuncios patrocinados en los buscadores (con Google AdWords, por ejemplo) para generar tráfico de calidad a tu web.

Dependiendo del mercado en el que te muevas y del nivel de competencia que haya, poner publicidad puede ser carísimo… pero si dispones del capital o en tu sector la publicidad es relativamente económica, prueba a invertir durante un tiempo para conseguir atraer tráfico y promover que la gente te conozca.

#5. Dedica algunos recursos a moverte por las redes sociales

No podía acabar esta entrada sin dedicar un par de líneas a las redes sociales. Si el objetivo de salir los primeros en Google es atraer a más tráfico y lectores, no podemos olvidar el papel que juegan las redes sociales a la hora de realizar ese mismo cometido. Por ello es muy importante que promociones tus contenidos en ellas. Existen herramientas, como por ejemplo Nelio Content, que te permiten compartir los contenidos de tu web fácilmente y llegar a una mayor audiencia.

Por otro lado, creo que conseguir una buena presencia en las redes sociales puede contribuir de forma positiva a nuestro ranking en los buscadores. Si bien es cierto que ignoro hasta qué punto Google tiene en cuenta cuán compartida es una página en las redes sociales, el sentido común me dice que las comparticiones son una buena métrica para determinar qué tan interesante es… así que no me sorprendería que Google y otros buscadores lo tuvieran en cuenta. Así que, bien sea porque por sí solas ya atraen tráfico, bien porque pueden ayudarte a conseguir esa ansiada primera plaza, dedica un par de minutos a compartir tu trabajo en las redes sociales.

Conclusión

Creo que en ningún momento te prometí que la receta para llegar a lo más alto de Google fuera fácil… y me alegro, porque te hubiera mentido vilmente. Como ves, conseguirlo lleva un trabajazo increíble. Pero no es imposible. Si trabajas duro y sigues nuestros consejos, lo conseguirás. Empieza hoy mismo tu blog, pon en práctica lo que te explicamos aquí y nos cuentas qué tal.

¡Mucha suerte! 🤗

Imagen destacada de Sean Patrick Murphy en Unsplash.

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