10 tareas para el buen mantenimiento de WordPress

Publicada en WordPress.

¿Crees que tu WordPress funciona más lento que al principio? ¿Las cosas ya no son tan fluidas como antes? Si es así, tengo buenas y malas noticias para ti. Las malas noticias son que no es sólo una sensación tuya; es una realidad. Las buenas es que hoy veremos cómo corregirlo. Pero, antes de ponernos manos a la obra… ¿Por qué? ¿Por qué las cosas hoy van peor que ayer?

Con cada nuevo plugin que probamos, imagen que subimos a la galería o comentario que recibimos, aumentan las posibilidades de que WordPress sea un poco más lento y que todo vaya un poco peor. El paso del tiempo afecta al buen funcionamiento de tu web y es tu responsabilidad realizar las tareas de mantenimiento de WordPress pertinentes. A fin de cuentas, si no cuidas tú tu web (o no te preocupas de que alguien experto lo haga), ¿quién lo hará?

Hoy te daré las 10 tareas más importantes que debes realizar para mantener tu WordPress en buena forma.

Antes de empezar…

En una entrada anterior vimos qué había que hacer para recuperar un WordPress hackeado. Una de las primeras acciones que te expliqué fue cómo activar el modo de mantenimiento. Con él, puedes dar temporalmente de baja tu web, de tal forma que tus usuarios no vean qué cambios estás haciendo hasta que hayas acabado (e igual les ahorras algún pantallazo blanco o error) y sin que tu SEO se vea perjudicado.

En resumen, lo único que hay que hacer es configurar nuestro servidor para que devuelva el código HTTP 503 (servidor temporalmente fuera de servicio), creando el fichero 503.php en la raíz de tu servidor web con el siguiente contenido:

<?php
header( 'HTTP/1.1 503 Service Temporarily Unavailable' );
header( 'Status: 503 Service Temporarily Unavailable' );
header( 'Retry-After: 3600' );
?><html>
  <head><title>P&aacute;gina en mantenimiento</title></head>
  <body>
    <h1>P&aacute;gina en mantenimiento</h1></h1>
    <h2>Pronto volveremos a estar online.</h2>
  </body>
</html>

y luego configurando el fichero .htaccess para que todas las páginas sean redireccionadas (de forma temporal, con el código de redirección 302) a la página de mantenimiento:

Options +FollowSymLinks
RewriteEngine on
RewriteBase /
RewriteCond %{REMOTE_ADDR} !^00.00.00.00
RewriteCond %{REQUEST_URI} !^/503.php$ [NC]
RewriteRule .* /503.php [R=302,L]

No obstante, en tareas de mantenimiento rutinarias como las que te explicaré hoy, usar el modo de mantenimiento es, en mi opinión, demasiado drástico. En mi última entrada lo usamos porque teníamos una instalación WordPress infectada, cosa que podía comprometer la seguridad de nuestros usuarios y estropear la experiencia de usuario (imagínate qué imagen das si tus visitantes ven avisos de «esta web puede tener contenido malicioso»…). En un caso como ese es evidente que hay que tomar medidas extremas y «cortar por lo sano» mientras no hayamos solucionado el problema. Pero, ¿realmente es necesario cortar el acceso a todo el mundo para realizar tareas de mantenimiento?

Ya discutimos por qué era importante disponer de un buen proveedor de hosting en caso de que las cosas fallaran: las copias de seguridad y un buen equipo de soporte pueden ahorrarnos un (muy) mal rato. Otra de las funcionalidades que a mí personalmente me encanta es la posibilidad de tener un entorno de desarrollo y otro de producción. La idea es muy sencilla:

  • El entorno de producción contiene tu WordPress activo. Cuando un usuario accede a tu web, en realidad está accediendo al entorno de producción. En producción todo funciona correctamente (a no ser que hayamos detectado alguna vulnerabilidad o error) y las cosas son estables.
  • El entorno de desarrollo (o, a veces, también llamado staging) es donde los administradores «jugamos«. En teoría, se trata de una copia exacta del entorno de producción donde podemos cambiar lo que queramos: instalar nuevos plugins, actualizar, cambiar tema… Hagamos lo que hagamos, nuestra web no se verá afectada y, por consiguiente, nuestros usuarios no se verán perjudicados.

Si tu hosting te ofrece ambos entornos, entonces realizar el mantenimiento se traduce a estos tres sencillos pasos:

  1. Copiar el entorno de producción a desarrollo. Así, tenemos dos copias exactas la una de la otra.
  2. Realizar el mantenimiento en el entorno de desarrollo. Todos los cambios que hagamos aquí podrían aplicarse igualmente en producción (son copias exactas, ¿recuerdas?), pero si cometemos un error o algo falla no pasa nada; nuestros usuarios no se enteran porque están viendo «otra web».
  3. Pasamos de nuevo a live, copiando el entorno de desarrollo a producción. Una vez hemos realizado las tareas de mantenimiento en desarrollo, lo convertimos en el nuevo entorno de producción.

Sencillo, ¿verdad? Veamos cómo realizar un correcto mantenimiento.

Bodega Ysios de Brian Teutsch
Si lo cuidas como es debido, WordPress envejece igual de bien que un Rioja (¡o mejor!). Fotografía de Brian Teutsch.

#1 – Realiza copias de seguridad

Antes de realizar cualquier cambio a tu WordPress (y sí, eso incluye la instalación de actualizaciones), deberías realizar una copia de seguridad del mismo. Ya hemos hablado largo y tendido de la importancia que tienen, pero me gusta insistir en ellas porque es sorprendente la cantidad de gente que, aún a día de hoy, no las utiliza. Las copias de seguridad son la mejor salvaguarda que tenemos cuando todo lo demás falla, puesto que nos permiten recuperar una versión estable y funcional de nuestra web en unos pocos minutos.

Así pues, la primera tarea a realizar durante el mantenimiento de tu web es, precisamente, crear una copia de seguridad. Así, si alguno de los pasos posteriores tiene problemas y «rompemos» nuestro WordPress, podremos deshacer los cambios y empezar de nuevo. No obstante, si dispones de un entorno de producción y desarrollo como el que te he descrito en la sección anterior, la copia de seguridad no es tan crítica; en ese caso, puedes volver a empezar el proceso copiando de producción a desarrollo otra vez. En otras palabras, tu instalación de producción es «tu copia de seguridad».

#2 – Mantén WordPress actualizado

Ya lo hemos comentado en varias ocasiones, pero mantener tu WordPress actualizado a la última versión es muy importante: las actualizaciones de WordPress no sólo traen nuevas funcionalidades, sino que también incluyen mejoras de seguridad y estabilidad. Las nuevas versiones de WordPress, además, simplifican muchísimo el proceso de actualización. De hecho, desde la versión 3.7 de WordPress, puedes configurar tu web para que se actualice automáticamente. Por defecto, las actualizaciones automáticas sólo ocurren con minor releases (versiones menores), las cuales están orientadas a, precisamente, mejoras de estabilidad y seguridad.

Tal y como podemos leer en el Codex, existen cuatro tipos de actualizaciones automáticas:

  1. Actualizaciones del core.
    1. Versión de desarrollo WordPress. Si quieres estar a la última y quieres saber todo lo que está por venir, usar una versión de desarrollo de WordPress que se vaya actualizando automáticamente es una buena idea.
    2. Versiones menores. Incluyen mejoras de seguridad y estabilidad.
    3. Versiones mayores. A diferencia de las versiones menores, éstas incluyen también nuevas funcionalidades y, en definitiva, suponen cambios mayores respecto a la versión anterior. Aunque todo debería funcionar correctamente, las major releases pueden incluir modificaciones que «rompan» alguno de tus plugins o alguna funcionalidad de tu tema.
  2. Actualizaciones de plugins.
  3. Actualizaciones de temas.
  4. Actualizaciones de los ficheros de internacionalización.

Yo, personalmente, te recomendaría dejar la configuración por defecto; es decir, tener activadas la 1.1 y la 4, ya que, si bien las major releases y las actualizaciones de plugins y de temas suelen funcionar a la primera, pueden ser un poco más conflictivas. Por ello, es mejor realizarlas a mano y tener un mayor control sobre qué está pasando y cómo.

#3 – Mantén actualizados tus plugins y temas

De igual forma que con el núcleo de WordPress, los desarrolladores de plugins y temas también actualizan a menudo su trabajo, añadiendo nuevas funcionalidades, corrigiendo bugs y eliminando posibles agujeros de seguridad. Además, cuando aparecen nuevas versiones de WordPress, es de suponer que comprobarán que todo sigue funcionando correctamente y, si algo falla, lo corregirán para seguir siendo 100% compatibles con WordPress.

Las versiones más recientes de WordPress también hacen más fácil la actualización – WordPress te notificará en el panel de control de las actualizaciones. También necesitas ocasionalmente ir a tu lista de plugins y desactivar y eliminar los que no necesitas más. Mantener plugins innecesarios puede reducir su desempeño y hacer más lenta la carga para tus visitantes.

Actualización de plugins
WordPress te avisará cuando haya actualizaciones de plugins pendientes.

Hoy en día es muy sencillo saber cuándo tenemos actualizaciones pendientes, puesto que el escritorio de WordPress nos avisa. Cuando veas que tienes plugins por actualizar, comprueba el registro de cambios de cada uno de ellos para ver los motivos por los cuales el desarrollador ha subido una nueva versión y actualízalos.

#4 – …y verifica los que estás usando

No sé cómo serás tú, pero a mí me gusta ir cambiando de tema de vez en cuando y me gusta probar diferentes plugins para realizar una misma tarea antes de escoger «el definitivo». El problema es que realizar estos cambios nunca es sencillo; es difícil saber qué opción escoger, puesto que de primeras no sabemos qué ofrece cada alternativa y cómo funcionará. Algunos consejos importantes a la hora de escoger un plugin (o para decidir que ya es hora de cambiarlo por otro) son:

  1. Qué ofrece y cómo lo ofrece. Evidentemente, lo primero que tienes que comprobar es que las funcionalidades que incluye el plugin o tema en cuestión van a satisfacer tus necesidades. Si ves que no incluye lo que necesitas, ¿para qué probarlo?
  2. Frecuencia de actualizaciones. Es muy importante asegurarte de que el desarrollador está trabajando activamente en su producto. En otras palabras, tenemos que asegurarnos de que tiene actualizaciones y de que estas son, más o menos, recientes. Si vemos un plugin que lleva demasiados meses (¿6? ¿12?) sin actualizar, si vemos que aparecen dudas en el hilo de soporte y éstas quedan sin responder… en fin, no parece muy buena idea usar un plugin o tema que está descontinuado, ¿no? Cuando aparezcan problemas (y, créeme, acabarán apareciendo), ¡estaremos solos!
  3. Opiniones de los demás usuarios. Siempre hago hincapié en este detalle, pero es que es uno de los más importantes: WordPress es comunidad. Esto quiere decir que podemos confiar en la opinión de los demás usuarios a la hora de escoger una alternativa por encima de las demás. Si un plugin tiene mejor puntuación que la competencia y si la gente habla bien de él, está claro que habrá que darle mayor credibilidad que a los demás.
  4. Realizar pruebas «en directo». Finalmente, sólo te queda coger el plugin o tema que hayas escogido e instalarlo en tu web para, ahora sí, poder probar qué tal funciona. ¿Te gusta cómo esta organizado el panel de configuración? ¿Los botones que añade en el blog se ven bonitos? ¿Todo funciona correctamente con tu configuración de plugins y temas? Si todo va como la seda, ya has encontrado lo que necesitas 😉

El problema de todo este proceso es que, quieras o no, al cabo de un tiempo acabas con un WordPress lleno de cosas que no utilizas. Total, que te ves obligado a hacer limpieza y a eliminar todo lo que un día instalé en WordPress y que hoy ya no uso. Para mí, el mejor momento para ello es, precisamente, cuando estoy realizando las tareas de mantenimiento de mi WordPress. Aprovecha tú también ese momento y comprueba qué plugins tienes instalados y ya no usas y elimínalos de tu instalación.

#5 – Actualiza tus contraseñas

Otra tarea para la que nunca parece que tengamos tiempo es la de actualizar nuestras contraseñas. Evidentemente, no es necesario que cambies tu contraseña cada semana, pero sí que es recomendable que lo hagas cada dos o tres meses. Huelga decir que la contraseña que decidas utilizar debe ser única de tu instalación (no la uses en otras webs) y que no la debes compartir con nadie jamás.

Cuando hablo de actualizar tus contraseñas no sólo me refiero a las de WordPress, sino que también estoy incluyendo todas las de los componentes que lo rodean. Es decir, no olvides cambiar las contraseñas de tu base de datos*, de tu FTP, de tu cPanel (si es que usas cPanel). Si alguien reventara alguna de esas contraseñas, tendrían acceso a tu web, así que, créeme, merece la pena ser precavido.

* Por cierto, recuerda que si cambias la contraseña de tu base de datos deberás actualizar el fichero wp-config.php para añadirla. Si no lo haces, WordPress no tendrá acceso a tu base de datos y, simplemente, no funcionará.

Racing down the runway de Philipp Lücke
Limpia tu base de datos, optimiza tus imágenes… ¡y consigue la mayor velocidad! Fotografía de Philipp Lücke,

#6 – Optimiza las imágenes

Uno de los factores más importantes para posicionar bien tu web es su tiempo de carga; cuanto más rápida es, mejor. El tamaño y el peso de las imágenes que subimos a nuestra librería multimedia tiene un fuerte impacto en el tiempo de carga de nuestro WordPress. A menudo solemos obviar la importancia de estos dos factores y acabamos subiendo imágenes de gran tamaño y con poco nivel de compresión, perjudicando la velocidad final del site. ¡Así que es esencial que dediques un tiempo a optimizar las imágenes de tu web!

El plugin más conocido para la optimización de imágenes es Smush.it. En realidad, smush.it es un servicio online de Yahoo que mejora la compresión de tus imágenes sin reducir su calidad. El plugin que enlazo utiliza la API de ese servicio para que las imágenes que subas a la librería multimedia se compriman automáticamente.

Por cierto, ¿sabías que cuando subes una imagen a la librería multimedia, WordPress se encarga automáticamente de generar varias miniaturas? El tamaño de las miniaturas lo define el tema que tenemos activo, ya que es él el que se encarga de cargar imágenes más grandes o más pequeñas en las diferentes partes de nuestro site. Por ejemplo, si echas un vistazo a nuestra web, verás que nuestro tema carga una pequeña miniatura en la página principal, mientras que la página de la propia entrada muestra una imagen de grandes dimensiones.

Si decides cambiar de tema, te recomiendo que regeneres todas las miniaturas. De esta forma, te asegurarás que las miniaturas que hay disponibles en tu servidor son las que el tema necesita y, por consiguiente, que los tiempos de carga se mantienen lo más bajos posibles. El plugin que utilizo para generar las nuevas miniaturas es Regenerate Thumbnails; un plugin sencillo y sin grandes pretensiones que cumple con lo que promete.

#7 – Limpia tu base de datos

Prácticamente toda la información que gestionas en WordPress acaba metida en su base de datos. Aunque las bases de datos están pensadas para funcionar muy rápidamente, es evidente que su rendimiento se va degradando con el paso del tiempo, sobretodo a medida que su tamaño aumenta. Por suerte, mucha de la información que contiene nuestra base de datos puede ser eliminada y, así, podemos deshacer los efectos negativos de una base de datos pesada. Algunos ejemplos de toda la información «sobrante» son:

  • Revisiones de entradas. Cuando estamos trabajando en una entrada, WordPress va guardando revisiones de nuestro trabajo. Piensa en ellas como copias de seguridad de tu trabajo; si te equivocas en algún momento, o si tu navegador peta, podrás recuperar tu entrada gracias a la existencia de esas revisiones. Ahora bien, en el momento en que la entrada ya está publicada y lleva un cierto tiempo online… ¿para qué queremos esas revisiones?
  • Opciones de plugins y temas que ya no usamos. En mayor o menor medida, prácticamente todos los plugins y temas que acabamos instalando en WordPress ofrecen opciones de configuración. Estas opciones se guardan en la tabla wp_options de la base de datos. Ahora bien, en muchos casos, cuando borramos los plugins, sus opciones no son borradas de esa tabla, haciendo que crezca de forma ilimitada y ralentizando su funcionamiento.
  • Comentarios en la papelera o marcados como spam. Otro de los ejemplos típicos de información que acaba en nuestra base de datos son los comentarios que marcamos como spam o que mandamos a la papelera. Si bien es cierto que no son visibles por tus usuarios, ocupan un espacio en tu base de datos y acaban afectando al rendimiento de tu web. De la misma forma en que podemos plantearnos eliminar las revisiones de entradas, ¿por qué no hacer lo mismo con estos comentarios?

Tener que revisar manualmente esta (y otra) información sobrante es bastante aburrido. Por suerte, existen plugins que nos ayudan y automatizan la tarea. Por ejemplo, WP-Optimize es un fantástico plugin que se encarga de limpiar la base de datos por nosotros. A través de sus opciones, podemos configurarlo para que elimine revisiones de entradas y comentarios cada x tiempo, siempre y cuando tengan una cierta edad mínima (por ejemplo, elimina las revisiones que tengan un mes o más).

#8 – Elimina Spam

El spam que recibas acaba también en la base de datos y, por consiguiente, podríamos considerar que su eliminación ya ha quedado cubierta en la tarea anterior. Sin embargo, quiero hacer hincapié en él porque muchas veces el spam suele ser uno de los motivos por los cuales nuestras webs acaban infectadas.

El spam no sólo puede aparecer en los comentarios; cualquier información que se almacene en tu base de datos y que haya sido generada por tus visitantes es susceptible de ser/contener spam. Un ejemplo muy claro de esto son los envíos de formulario. Así pues, no estaría de mas que repasases (a través de tu escritorio de WordPress o, aún mejor, repasando la base de datos directamente, en las tablas wp_content, wp_options y wp_posts) que no hay contenido sospechoso.

#9 – Busca y corrige los enlaces rotos

Si quieres tener un buen SEO, ofrecer una buena experiencia a tus usuarios y convertirte en una autoridad online, es importante que verifiques con una cierta periodicidad que todos los enlaces que incluyes en tu web funcionan correctamente. ¿Por qué puede pasar esto?

Cadenas de Hernán Piñera
Ten cuidado con los enlaces rotos. Fotografía de Hernán Piñera.

Hay varios motivos que explican el porqué de los enlaces muertos. Uno de los más habituales es el más tonto: copiamos y pegamos incorrectamente un enlace y nos olvidamos de comprobar que funciona. Otro motivo habitual es que las webs o artículos que hemos enlazado desaparecen (la web muere, el autor elimina el artículo… lo que sea) y, por tanto, los enlaces que pusimos ya no existen. Sea cual sea el motivo, al final lo que pasa es que tenemos enlaces que mandan a nuestros visitantes a páginas con el error 404. Un desastre, vaya.

Afortunadamente, esto es algo que no deberás realizar a mano. Broken Link Checker es un plugin que revisa los enlaces de tus entradas, páginas, comentarios… y te avisa (por e-mail, si quieres) de los que fallan. Además, tiene algunos detalles que te ayudarán a ahorrar tiempo, como corregir los enlaces desde su propia interfaz (Herramientas » Enlaces Rotos) y programarlo para que realice las comprobaciones de forma periódica y automática.

Por otro lado, también puedes usar cualquiera de las herramientas genéricas orientadas a este objetivo. Así, por ejemplo, puedes usar las Google Webmaster Tools, las cuales, en el apartado de Diagnósticos » Errores de indexación (Crawl Errors) te indica todas las URLs rotas que ha encontrado.

#10 – Echa un vistazo a las métricas de Google

Finalmente, hay muchas otras actividades que puedes (y debes) realizar para garantizar el correcto funcionamiento de tu web en todos los escenarios posibles. Uno de los más habituales a día de hoy es, por ejemplo, verificar que nuestra web funciona bien tanto en el ordenador de sobremesa como en los dispositivos móviles.

La página PageSpeed Insights de Google analiza una web cualquiera y valora su funcionamiento en dispositivos móviles y de escritorio. Como resultado, nos da una puntuación de 0 a 100 sobre la velocidad de la página y un análisis bastante detallado que incluye una explicación de por qué hemos obtenido una cierta puntuación y qué cosas debemos mejorar para aumentar esa puntuación.

En resumen…

Realizar un mantenimiento periódico de tu web no es complicado, ya que muchas de las cosas que hemos visto pueden realizarse de manera automática si instalamos los plugins pertinentes. Espero que todos los consejos e ideas que hemos compartido hoy te ayuden a conseguir una web que funcione mejor y más rápido.

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